Puntúa esta foto

Cocina rústica con mobiliario de madera de cerezo. Tiradores metálicos en formas clásicas. Decoración con elementos de panadería. Pared revestida con madera natural. Encimera de baldosas de cerámica. Ventana en misma tonalidad de muebles de la cocina. Campana extractora de obra.

La cocina es el sitio de nuestra vivienda donde mejor podemos expresar nuestros gustos y donde podemos avivar el estilo decorativo que más nos deleite. Eso es debido a que tiene gran cantidad de ingredientes y posibilidades como la distribución, la comunicación con habitaciones adyacentes y hasta los componentes como mobiliario o electrodomésticos. Las cocinas con isla o con barra americana són muestras de predilecciones que pueden alejarnos de las cocinas habituales y obtener una cocina no solo más guapa, sino también más provechosa.

La mediterránea es una tipo de decoración que se centra en la arquitectura y la cultura de paises de Europa del sur como Grecia, Italia o España. Su intención primordial es el de lograr la mayor claridad posible en los espacios. Se utiliza por norma general en casas rurales y casas cerca del mar aunque en la actualidad es habitual ver este estilo en gran variedad de tipos de viviendas. Usa técnicas simples y sus elementos más particulares son los suelos de terracota, o de madera muy clara, las vigas a la vista, los azulejos y mosaicos y las plantas mediterráneas. En cuanto a colores predominan el blanco, el verde oliva y el aguamarina. El propósito del estilo rústico en interiorismo es alcanzar una atmósfera desenfadada, alegre y tradicional, muy centrado en la naturaleza. El estilo rústico aparece en zonas alejadas de las grandes urbes e introduce colores cálidos y materiales de la propia naturaleza. Este es el look clásico de las casas de campo que, a pesar de haber migrado a grandes ciudades, nos gusta traer con nosotros. Los tonos más populares del estilo rústico son de tipo cálido y neutro. Sobresalen los colores arena, piedra, beige y tierra, típicos colores de elementos inorgánicos naturales, gracias a que en el campo todo se construye con los materiales que tenemos acceso cerca de la casa. Los colores a los que hacemos referencia se pueden utilizar tanto en muebles, como en paredes, suelos y accesorios.